Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia... Publicado en 22 de abr 10:00 , 0 comentarios

Nunca hubieran imaginado llegar a ser tan compatibles la tarde que se conocieron; a partir de ese día se forjó una experiencia de vida, un lazo duradero... algo que entre los dos, muy en el interior, sigue creciendo.

Nuestro protagonista, que se hace llamar el #rounderguy, creyó que jamás iba a ser feliz hasta conocer al underwear de su vida. Esta creencia se debe por una mala y temprana inducción a modales interiores sugeridos por la madre, donde los colores pálidos y sin chiste tomaban el mando debajo de los pantalones de su "niño"; además, ya en plena pubertad y adolescencia, una mala orientación hacia el mundo del underwear acrecentaban el desinterés por esta gran prenda, que pese a ser tan necesaria y funcional, para el #rounderguy no dejaba de ser sólo una prenda X.

¡Pero qué es lo que vio en su Rounderwear que lo cautivó tanto? ¡Qué vio en el Rounderwear que lo amó tanto? Pues nada... sólo el estilo de vida y seguridad que le brindan sus diseños y tecnologías.

Y es que lo hemos visto en las películas, lo hemos leído en los clásicos, la vida nos lo ha dicho en cada oportunidad que tiene: debes tener al underwear ideal a tu lado, o bueno, algo así va el dicho, ¿no?

En fin… un flechazo, esa palabra me gusta más; así podemos resumir este encuentro. Un encuentro que hasta el día de hoy se sigue escribiendo. ¡Quieren saber cómo se desarrolla esta historia entre el #Rounderguy y su Rounderwear...? No se pierdan la siguiente entrada del blog donde daremos todos los por menores.

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